A lo largo de la Historia, la industria de la musca urbana, no solo ha sido testigo del nacimiento de noveles talentos, ni la consagración de artistas de renombre, sino también de la aparición de personalidades, que con sus conocimientos, pasiones y cualidades, han llevado, un género que nació desde la clandestinidad de las calles, a nuevos horizontes.
Por momentos olvidados y en otros vistos, como los malos de la historia, pero tan necesarios, como lo son los productores, para darle vida a las canciones, los managers, tienen una gran responsabilidad, en el éxito de los artistas, aquellos que pueden llevar a la cima de la popularidad, o condenar, al más profundo fracaso.
Amados por muchos y odiados por otros, Jonathan De Jesús Gandarilla, representa una nueva generación de representantes, aquellos que crecieron escuchando, desde sus liceos, barrios, colegios y hogares, las poderosas ritmas de unos exponentes que contra viento y marea, llevarían un género marginado, a los primeros lugares.
Amante del genero urbano, por convicción y pasión, Ganda, iniciaría su encuentro, con las melodiosas ritmas de un Wisin & Yandel, Don Omar, Daddy Yankee, Baby Rasta & Gringo, como corresponsal, del diario Puertorriqueño Primera Hora.
Con una columna, en el prestigioso diario de Puerto Rico, Jonathan, comenzaría a cubrir la actualidad del genero urbano, de una forma bastante peculiar, con reportajes, sobre los inicios del Reggaeton y reportajes extensos, sobre la vida de los exponentes urbanos de moda, este joven soñador, comenzaría a ganarse el respeto, no solo entre sus colegas periodistas, sino entre los mismos, cantantes, quienes veían en él, más que un reportero, un confidente.
Sería cuestión de tiempo, para que este joven soñador, diera, el paso más importante en su carrera, contactado por el dúo Alexis & Fido, quienes eran fieles seguidores de su columna, este joven, de sonrisa cautivante y de carisma atrapante, los apoyaría, con la distribución de su música, en las diversas plataformas que para la época existían, desde ese momento, su vida comenzaría a cambiar, en un giro de 180 grados.
Dentro de la industria, las llamadas no dejarían de parar, su trabajo, era motivo de inquietud para muchos exponentes pero seria el dúo conformado por Wilmer Alicea (Baby Rasta) y Samuel Gerena (Gringo), quienes les harían, una propuesta difícil de no aceptar.
Como manager, de Baby Rasta & Gringo, Ganda, tendría la tarea de diseñar cada una de sus campañas promocionales, su renovación en los escenarios, su lucha por mantenerse vigente en una industria, que pasa factura a lo habitual, Jonathan, viviría una escuela, en compañía del dúo, nacido en The Noise.
Con un nombre, dentro de la industria, Ganda, fundaría The Golden Army, en compañía de un amigo y confidente Santana, sello que tendría a un novel Noriel, como su único artista, hasta la llegada de Juhn.
Con, la finalidad de desarrollar el nombre de Noriel, dentro de la industria, aquella que vería con escepticismo, en sus inicios el trap, Ganda, viviría una segunda oportunidad en su carrera, aquella donde las posibilidades de crecer, parecían ser infinitas.

0 comentarios:
Publicar un comentario